Archivo del blog

lunes, 5 de septiembre de 2011

Una carta que nadie leera

"Soy indigena, apenas tengo once años, apenas he aprendido a escribir y quiero decir como me siento, como vivo.
Mi casa está llena de probresa y tristeza, vivimos amontonados y solos, casi nunca hablamos. No estamos agusto y no tenemos a donde ir.
Mi papa bebe mucho trago, y hace poco mi mama empezo a hacerlo.
El no nos habla y si lo hace es para regañarnos y pegarnos.
La escuela fué mi esperanza.
Soñaba con ir a ella. Queria aprender para enetender, para ayudar a mis padres.
Para ser distinto y sufrir menos, y hacer que otros sufran menos.
Mi escuela tampoco funsiona.
El maestro casi no llega, cuando llega no le importamos.
Siempre tiene juntas del sindicato y si se queda en el pueblo, también bebe,
también pelea.
Es igual, yo creo que peor, porque no sé si tenga algo que aprender de él.
Hoy escribo esta carta, y nadie la va leer.
Porque mi papa me pegaría, y mi mama lloraría.
Y mi maestro, si llega a la escuela, me regañará.
¿Por qué escribo esta carta?
Porque tengo miedo. Por que sé que voy a terminar como ellos.
¿Quíen puede enseñarme algo distinto?
¿Quíen pude ayudarme para que un día mi hijo, también solo, triste y asustado,
no escriba una carta igual?
Si mi papá cambiara...
Si mi mamá quisiera volver a luchar...
Si mi maestro supiera que tan importante puede ser...
Si eso pasara, yo sería un niño feliz.
Parece que el indígena no tiene derecho a serlo.
Parece que en nosotros vive nuestro peor enemigo,
que es el trago, que nos hace no creer, y
por ello no poder....."
Saludos

No hay comentarios:

Publicar un comentario